I.- INTRODUCCIÓN
¿POR QUE UNA PAGINA DEDICADA AL PSICÓPATA?
En esta subpágina dedicada a retratar al psicópata integrado Sergio Leiva Quinteros, vamos a empezar con la cruda realidad material por delante, sin paños calientes ni eufemismos lingüísticos, ni trampas discusivas propias del ecosistema corrupto, para que podamos entender por qué, tenemos que construir una página exclusiva de Sergio Leiva Quinteros, un psicópata integrado que ha maltratado a su madre por más de una década.
Mi madre tiene ACTUALMENTE 99 años.
Y el estado chileno y el psicópata la destruyeron.
No fue el tiempo.
No fue la enfermedad.
No fue el Alzheimer.
Fue la crueldad humana, especialmente del hijo mayor, un psicópata integrado, que usó como brazos ejecutores a los dueños de los hogares donde recluyó a su madre. Fue también la indiferencia institucional y la corrupción enquistada en un país sin consciencia de ser clasista, racista, machista que, para muchos ciudadanos sin autocrítica, con el eufemismo de que Chile es una sociedad en vías de desarrollo, pero, objetivamente, es un país que está en el tercer o cuarto mundo. Es un país que se acostumbró a mirar hacia otro lado históricamente, mientras, por ejemplo, sus mayores (entre otros grupos poblacionales o socioculturales), son maltratados, ocultados, desaparecidos, silenciados y descartados como si fueran objetos prescindibles. La historia de Chile, sabemos, es muy dolorosa. Y esta historia, la historia, la vida de Ricarda Quinteros, desde la irrupción psicopatológica del hijo mayor (que vamos a contar en esta web), también es una vida plagada de maltratos y vejaciones que esta web las quiere contar, visibilizar y denunciar.
Por tanto, esta web nace porque mi madre, Ricarda Quinteros
Rivas, no puede hablar.
Porque la silenciaron.
Porque la encerraron.
Porque la fracturaron.
Porque la aislaron.
Porque la dejaron sin medicación.
Porque la sometieron a un maltrato sistemático, planificado, sostenido
durante años.
Porque la transformaron en una sombra de lo que fue: una mujer luminosa,
trabajadora, solidaria, que sostuvo a toda una familia con sus manos, su
esfuerzo y su dignidad.
Y nace también porque yo, Alejandro Leiva Quinteros, su hijo, fui obligado a convertirme en testigo del horror. A miles de kilómetros (12.000 kms), desde España, Madrid, viendo cómo mi madre se apagaba no por la enfermedad, sino por la perversidad de este hijo psicópata integrado, Sergio Leiva Quinteros. Se apagaba también porque destruían sus neuronas y su corazón la negligencia de hogares geriátricos miserables, como el Hogar “Holanda”, localizado en comuna de Maipú y el Hogar “La Casa de los Abuelos”, comuna de Macul, ambos en Santiago de Chile, por la complicidad necesaria y delincuencial de su dueña, Ericka Pratt Barreda que usaba siempre las mismas 3 auxiliares (Gisela Velasco Marques, Gracy, Liset), sin alma y la indiferencia e ignorancia profesional de médicos sin ética, como Gerson Garcés Grandón para maltratar a la víctima. También he sido testigo de cómo se apaga a vida de mi madre, por la corrupción de funcionarios públicos, por la cobardía, parasitismo y corrupción de jueces, curadores ad litem, consejeros técnicos, por la desidia de fiscales, por la negligencia y complicidad del SENAMA, COMPIN, complicidad de los hogares maltratadores y, en definitiva, por la podredumbre de un ecosistema entero que permitió que una mujer por aquel entonces de 88 años (año 2015), empezara a ser tratada peor que un animal.
Vamos a ver y escuchar un video que desvela una pequeña parte de los actores del maltrato a la víctima, que Sergio Leiva los uso como sus brazos ejecutores, para que vean la magnitud de su psicopatía
1-P-hogar-enganche1: AVATAR o
Pero también fui testigo —y víctima— de otro tipo de maltrato, uno silencioso, elegante, disfrazado de profesionalismo o pseudo-profesionalismo doloso: el maltrato ejercido por abogadas que prometieron defenderme y me abandonaron por cobardía, por negligencia, por ignorancia, porque el caso les quedaba grande y porque vieron una oportunidad fácil de sacar dinero, que cobraron y no cumplieron, que pactaron con la contraparte, que se alinearon con el fiscal, que me abandonaron a días audiencias cruciales, que renunciaron sin terminar el trabajo, que incumplieron contratos, que intentaron sacarme dinero cuando más vulnerable estaba. ¿Que hicieron estas abogadas?
Traiciones jurídicas.
Negligencias profesionales.
Abandono disfrazado de excusas.
Silencio procesal, inacción administrativa y judicial,
Parasitismo, con título universitario de universidades privadas.
Ya analizaremos en una web especial a cada una de las abogadas implicadas, por lo significativas que han sido en el maltrato a la víctima por parte del ecosistema corrupto y las consecuencias del papel desplegado por ellas, papel servil, domesticado y vendido a la parte contraria.
Ese dolor también forma parte de esta historia y tengo que contarlo.
Esta web, por tanto, no es ficción.
No es exageración.
No es metáfora.
Es la verdad material y formal de un caso que jamás debió ocurrir.
Es la historia de cómo un hijo, Sergio Leiva Quinteros, psicópata integrado de manual, convirtió a su propia madre en un instrumento para lucrar, controlar, castigar y destruir, utilizando funcionalmente a todo quien le era útil y le podía seducir con engaños o cualquiera estrategia material o simbólica.
Es la historia también, de cómo estos dos hogares geriátricos —Hogar “Holanda” y “La Casa de los Abuelos”— se transformaron en cárceles de maltrato, donde la dignidad humana se pisotea a diario.
También es la historia de cómo un fiscal —Alex Ormazábal García, luego trans-formado, revertido en Alex García Ormazábal— decidió no investigar, no proteger, no actuar, no ver, no escuchar, no cumplir con su deber, permitiendo que el maltrato continuara hasta hoy.
Es la historia de cómo el SENAMA, Servicio Nacional del Adulto Mayor por acción directa de su directora nacional (Claudia Asmad Palomo), como la Oficina del Adulto Mayor de la Municipalidad de Macul, como la PDI (de manos de los inspectores Suazo y Pizarro), como los tribunales de familia, los jueces, los curadores ad litem, los consejeros técnicos y toda la maquinaria institucional chilena falló, omitió, encubrió y abandonó a una mujer que merecía protección, cuidado y respeto. Esto lo afirmo con pruebas contundentes y verificables.
Pero esta web va más allá, no es una web solo de denuncia.
Es una web de memoria.
De resistencia.
De justicia.
Es un acto de cariño hacia mi madre.
Y es un acto de rebelión contra un sistema que prefiere que los viejos
mueran en silencio para no incomodar a nadie.
Pensé, diseñé, organicé y puse en marcha esta plataforma digital para
escribir una página web muy especial, porque no puedo permitir que la
historia de Ricarda se pierda. Porque no puedo permitir que los
responsables sigan escondidos detrás de cargos, uniformes, sellos y
firmas parasitando sistemas.
Escribo porque no puedo permitir que el dolor de mi madre quede
impune.
Escribo porque no puedo permitir que otros hijos vivan lo que yo viví y
sigo viviendo
Escribo porque cuando el Estado calla, la ciudadanía debe
hablar.
Esta web, esta plataforma digital, es mi voz.
Es la voz de mi madre.
Y seguro que será la voz de miles de personas mayores maltratadas en
Chile.
La voz de quienes no pueden defenderse.
La voz de quienes fueron silenciados por la corrupción, la negligencia y
la cobardía.
Aquí no habrá suavidad.
No habrá eufemismos.
No habrá medias tintas.
Aquí habrá verdad.
Cruda.
Dolorosa.
Documentada.
Irrefutable.
Porque la memoria de Ricarda Quinteros Rivas, mi madre, no será
enterrada.
Porque su dignidad no será negociada.
Porque su historia no será olvidada.
Porque su nombre no será borrado por ningún psicópata, por ningún hogar,
por ningún fiscal, por ningún juez, por ninguna institución corrupta y
prevaricadora.
Esta plataforma digital, por tanto, es su justicia.
Y es el comienzo de algo más grande:
una plataforma de denuncia, memoria y acción que no podrán acallar.
Aquí empieza.
Aquí se abre la herida.
La herida más dolorosa y profunda, la herida que abre a sabiendas, un
hijo psicópata que maltrata a su propia madre.
Aquí se cuenta la verdad.
Aquí comienza la batalla.
De despejar la verdad de un hijo miserable que ha llegado a los peores extremos de maltrato a su propia madre.
2-P-ppta1-hacer texto resumen de texto más arriba: AVATAR
El alter ego del psicópata lo retrata de pies a cabeza, no hacen falta comentarios
II.- DENUNCIA Y VISIBILIZACIÓN: EL ORIGEN DEL MALTRATO (2007–2024)
LA PSICOPATÍA INTEGRADA EMPIEZA A ACTUAR
Esta subpágina no añade personajes nuevos.
Los ordena.
No inventa hechos.
Los encadena.
No exagera nada.
Lo muestra todo, en secuencia.
Es la historia de 18 años de maltrato:
familiar, institucional, sanitario, judicial, policial,
administrativo.
Quiero explicitar, comprehensivamente, y a modo de contexto, varios puntos relevantes que permitirán “entender” como, poco a poco se van gestando y consolidando los patrones de comportamiento psicopático de Sergio Leiva en contra de su madre, Ricarda Quinteros a lo largo del tiempo, a pesar de todas las peticiones y acciones que Alejandro Leiva podía ejecutar o interceder desde Madrid. Entre ellas:
Que todas las conductas hostiles referidas en esta web, el psicópata las comienza a ejercitar contra su madre a partir del año 2007:
cuando tenía 80 años y 9 meses, hasta hoy,
Sergio Leiva, ha cronificado y enquistado en su vida, de forma habitual,
la violencia consciente contra su madre,
con graves consecuencias en la víctima directa, su propia madre, y también, con graves consecuencias en la víctima indirecta, Alejandro Leiva Quinteros.
Que sus hostilidades, abandonos y desatenciones, fueron cada vez más intensas y malignas:
Es una curva ascendente de malos tratos y omisiones de cuidado, cariño y protección,
hacia su madre, que se incrementan, exponencialmente,
desde que la recluyo en el Hogar “Holanda” (año 2015), de la Comuna de Maipú,
hasta la fecha de hoy.
Que se debe mencionar como agravio y eje principal, que todos los actos descritos del psicópata:
atentan contra la salud económica, física, corporal, cerebral y mental de su madre y,
contra su libertad de contactar con el hijo que vive en España y otros familiares,
son comportamientos psicopáticos (como se verá en el relato de los hechos),
plenamente conscientes, sistemáticos, planificados y premeditados a lo largo tiempo,
nada justifica sus comportamientos ni le exime de culpa y de su responsabilidad familiar,
moral, ética y, por supuesto, penal.
No solo cometió malos tratos habituales contra su madre, sino que también, atentó contra los derechos humanos y libertades fundamentales de la víctima:
al recluirla y abandonarla en el Hogar “Holanda”, de Maipú,
a una persona mayor con minusválida psíquica,
y no informarme donde estaba recluida por espacio de 8 años,
impidiendo que ella se vinculara conmigo,
Además, imposibilitó de forma activa, consciente, premeditada, que cualquier familiar se pudiera contactar con ella,
atropellando el goce efectivo del derecho a la vida de su madre,
excluyéndola de su vida familiar, social y del derecho a vivir con dignidad, en la vejez, hasta el fin de sus días.
Que el victimario (Sergio Leiva Quinteros), ha recibido constantemente y a lo largo de los años:
la opinión fundamentada de mi persona verbal y por escrito,
sustentada en mi profesión, mi conocimiento y experiencia en salud mental,
acerca de los padecimientos que, su madre, dolorosamente, ha experimentado,
por su menosprecio, maldad, por sus actitudes y conductas agresivas,
y/o por las omisiones de cuidado y protección hacia ella,
además, cabe destacar, que el psicópata ha ignorado siempre, todas mis sugerencias y rogatorios al respecto.
Que el apoderado, nunca tomo en cuenta mis comentarios y feedback personal y profesional:
y casi en la totalidad de las veces (por no decir todas), ignoró y ni siquiera contestó a mis reclamos, sugerencias y propuestas (por escrito),
cuyo fin último, ha sido prevenir y/o reparar y/o eliminar los factores o circunstancias o conductas dañinas y lesivas para la salud física y mental de nuestra madre,
que Sergio Leiva ejerció y ejerce, de forma sistemática y consciente, contra ella,
En otras palabras, este psicópata desconoce permanentemente todas y cada una de mis propuestas, tendientes a mejorar la situación vital y calidad de vida de su propia madre,
y dirigidas a que sus últimos años los pueda sortear con dignidad y rodeada del afecto y la contención emocional de sus seres queridos.
También, nunca pidió explicaciones y reclamó a la dirección del hogar de Maipú (Hogar “Holanda”), las quejas que yo le señalaba sobre los procedimientos de atención a la víctima y sobre las restricciones que este hogar aplicó contra ella y contra mí:
Es más, fue él quien ordenó (de forme perentoria), que en el Hogar “Holanda”,
negaran que mi madre estaba allí (como residente) cuando yo la llamaba desde España,
tal como se acreditó en la sentencia del Tribunal de Familia por VIF,
simplemente, la excluyó y la invisibilizó de la vida familiar, social y comunitaria,
en la configuración de estas dolosas conductas recibió, inadmisiblemente, la plena colaboración del dueño del Hogar “Holanda”, Carlos Lecanda,
para privar a mi madre de la comunicación con su hijo de España (y con el resto de familiares),
aun siendo ella persona mayor, en condición de vulnerabilidad, con un diagnóstico de salud mental incapacitante y doloroso, como es el Alzheimer (además de depresión, insomnio y otras enfermedades menores) y, sobre todo y además, privada de su hogar y de sus seres queridos.
Que, a pesar de plantearle al querellado, ideas beneficiosas lógicas, propuestas de acción, de coordinación y movilización de recursos familiares para mejorar la calidad de vida de su madre:
nunca las toma en cuenta y ni siquiera responde a las mismas mostrando,
un absoluto desprecio por las acciones que vayan a favor de la dignidad y calidad de vida de su madre y que la sacaran de la reclusión,
a la que la tuvo sometida por 8 años aproximadamente,
En todo este tiempo, no le ha importado, ni le importan, las condiciones sociofamiliares, sanitarias y de salud mental denigrantes y humillantes, que su madre padecía y padece,
en sus últimos años de su vida, como se demostrará también, en las siguientes páginas.
En el hogar que la tuvo recluida hasta el año 2022 (Hogar “Holanda”), no había siquiera médico o enfermero contratado en plantilla, solo cuidadoras sin titulación acreditada:
Tampoco había actividades de terapia ocupacional, de kinesiología, de estimulación cognitiva, actividades recreativas, culturales, de cuidado y belleza, de deporte ajustada a los residentes,
Es decir, solo custodiarlos y darles de comer (según ocurrencias de la cocinera),
Recluyó a su madre en un hogar de nivel socioeconómico bajísimo (Comuna Maipú),
cuando él ha vivido la totalidad de su vida en un nivel socioeconómico alto, con elevados ingresos, residiendo en la Comuna de las Condes en Santiago de Chile, lugar de grandes fortunas,
y en un chalet en la playa para disfrutar, cómodamente, los fines de semana largo.
No le importó al psicópata en absoluto, las mínimas prestaciones que recibió su madre en el Hogar “Holanda” donde la retuvo recluida, excluida y alejada del contacto de sus familiares:
Además de eso, que ya es despreciable, abusó y se apropió económicamente de su patrimonio inmobiliario y su pensión basándose en la relación de confianza,
y aplicando un sistemático y habitual maltrato económico hasta el día de hoy,
apropiándose de sus bienes, sin su consentimiento,
Además, para potenciar esta malevolencia, impidió que yo colaborara económicamente para ingresar a nuestra madre en un Hogar de mejores prestaciones,
Tal es así su conducta despreciable, insensible y de ausencia de empatía, que el psicópata tiene un excelente bienestar y una excelente situación económica,
para el goce y disfrute de su vida diaria, en contraste con la vida miserable que le proporcionaba, y le sigue proporcionando, a su propia madre.
En consecuencia, con esa decisión no quiso, desde el año 2013 a la actualidad, que yo aportara ni aporte dinero (ni él tampoco lo hizo ni lo hace) para aumentar el monto económico disponible:
poder trasladar a la mamá a un Hogar de mayores prestaciones,
Así, el apoderado ha ocultado sistemáticamente y por años (desde 2013 a la fecha),
el manejo que hace de los ingresos de su madre (jubilación y alquiler de su departamento.)
y nunca me ha informado de aquello y lo que pagaba en el Hogar “Holanda” (y actualmente en el Hogar “La Casa de los Abuelos” de Macul),
Esa actitud de ocultamiento y ninguna transparencia en el manejo del patrimonio y los dineros de su madre, le ha permitido (a su antojo),
apropiarse de sus recursos para su beneficio personal, teniendo a su madre en un Hogar que le costaba mucho menos dinero que los ingresos que recibía y recibe de ella,
ejecutando un maltrato económico miserable.
Además, recortó y se apropió del costo de un medicamento fundamental para el tratamiento de su Alzheimer, valorado en 200 euros mensuales, durante bastantes años.
En su cabeza y mente distorsionada, solo él pudo y puede decidir cómo debe vivir nuestra madre con vulnerabilidad y discapacidad mental,
aunque sea una vida miserable, de malos tratos, hostilidades y omisiones de cuidado que le está proporcionando. Esa ha sido y es, su determinación personal,
Yo no tengo derecho, como hijo y víctima indirecta, a opinar cómo se puede mejorar la calidad de vida de nuestra madre, ni permite (ni permitió) que aporte dinero a su manutención para trasladarla a un Hogar de mayores prestaciones,
porque con esta acción, debe revelar el manejo económico, opaco y oscuro, que ha hecho y hace, de los ingresos, de nuestra madre, desde el año 2013 a la fecha,
representando un auténtico y maligno maltrato financiero al patrimonio de su propia madre, por años y años.
Para potenciar esta apropiación del patrimonio de su madre, le negó a ella, regresando de un viaje de España, retornar a vivir a su propio departamento en Avda. Cummings con Alameda (hasta la fecha), recluyéndola en el Hogar “Holanda”,
contra su voluntad y arrendando su departamento (sin su consentimiento), para apropiarse del dinero del alquiler.
Además de los abusos y del maltrato económico propinado a su madre, conjuntamente con la violencia habitual acreditada por la Jueza Dña. Jessica Arenas (en sentencia del Juzgado de VIF de Santiago el pasado diciembre de 2022):
este psicópata llegó a ejecutar, el acto más miserable de un hijo contra su madre (con depresión, insomnio y otras patologías menores),
No le importó que su madre fuera una persona vulnerable, discapacitada, con demencia senil tipo Alzheimer, estuviera recluida y privada de comunicarse con sus familiares y con su hijo en España,
Insensible y miserablemente, le quitó, le privó e impidió que su madre recibiera la medicación para su tratamiento específico del Alzheimer (“axura”).
Esta acción, inimaginable, inconcebible, la realizó de forma fría, consciente, premeditada y alevosamente el año 2015 y luego, el año 2017, hasta la actualidad
sin consultarme y sin ningún respaldo médico que le autorizara prohibirle a su madre, la ingesta de esa medicación específica, para el tratamiento de su Alzheimer.
En un acto planeado, de desapego absoluto, de falta de empatía y consideración humana, de ausencia de culpa y de remordimiento en aquello que hace (a sabiendas del daño que pueda estar generando),
decidió no comprarle ni darle diariamente a su madre, un fármaco específico para el tratamiento de esa grave patología que afecta el tejido nervioso.
Su decisión fría y calculada, fue porque la encontraba cara (200 euros mensuales aproximadamente),
a pesar de los ruegos que le hice,
a pesar de la contraindicación médica de un neurólogo que la trataba
y a pesar qué, ese medicamento se pagaba con el dinero de su propia madre (con la pensión y alquiler del Dp. de Cummings), y con mi dinero hasta cuando el psicópata me impidió hacer aportaciones para no desvelar gastos e ingresos de la cuenta de Ricarda Quinteros.
No le importó ni le importa (por su actitud y conducta consciente de inhumanidad absoluta), los daños y el deterioro que padece diariamente el cerebro de su madre por no recibir su medicación,
Le atropella sus derechos humanos básicos de persona mayor y vulnerable.
Esta acción maligna, la hizo, para apropiarse todos los meses, de ese dinero “extra” para su beneficio personal,
Obviamente, no le importa (con un desprecio total a la vida), el empeoramiento sistemático del cerebro de su madre y la declinación de su calidad de vida que le provoca a la víctima, al quitarle ese fundamental apoyo farmacológico,
Esa una agresión diaria, de tipo corporal, orgánica, entendiendo que el cerebro (y la mente) y el resto del cuerpo son una unidad indisoluble de la persona,
Este acto inconcebible, lo lleva ejecutando el querellado, desde el año 2017 a la fecha,
a pesar de los diagnósticos y prescripciones médicas de facultativos especialistas en neurología, chilenos y españoles, como se podrá apreciar más adelante.
A pesar también, de las infinitas veces que yo se lo he señalado, reclamado y rogado que le restituyera esa medicación,
Como vivo a 12.000 kilómetros de distancia, no he podido defender a mi madre de semejantes agresiones sistemáticas,
Esta es la expresión más pura de falta de empatía, de falta de compasión, de maldad, de violencia a su cerebro;
en definitiva, de daño y perjuicio habitual (por años), a la unidad indisoluble de la persona y de la identidad, instalada en la corporalidad de su madre.
Si bien no aplica la fuerza física con un látigo para castigar a su madre,
aplica el poder económico, y todavía más devastadora su conducta dolosa,
la ejercita en el marco de una relación de poder, en una relación de confianza,
en la que su madre no cuenta con los recursos para defenderse y detener esa violencia,
y comprar por su cuenta esa medicación,
por estar en una situación de dependencia física, emocional, económica e institucional.
Vamos a ver y escuchar, a modo de síntesis, al propio alter ego del psicópata integrado, su narrativa, su percepción y su consciencia de sus actuaciones en contra de su propia madre.
3-P-ppata-2:hacer texto resumen: AVATAR: extraerlo de los puntos I a XIII
Terrorífica su narrativa y su autoconsciencia del mal, porque los psicópatas son capaces de distinguir perfectamente el bien del mal, por eso son personas imputables
Ahora entraremos al detalle preciso de las acciones o atrocidades de Sergio Leiva contra su madre y contra Alejandro Leiva, que se describirán a continuación y que representan su personalidad psicopática. Esta descripción, tiene el objetivo de visibilizar sus comportamientos y contextualizarlos en el tiempo y donde sucedían, ya que éstas se vienen desarrollando desde el año 2007 a la fecha. Son hechos que sirven de base para entender y reafirmar lo que hasta la actualidad continúa ocurriendo. Se hará una narrativa lo más precisa posible, para avalar con esos detalles que lo señalado corresponde a la verdad material y formal de forma inobjetable y que describe a un psicópata de cabo arabo en sus historial evolutivo del 2007 al 2025.
1.-Año 2007: El primer síntoma — la indiferencia ante la fragilidad
En 2007 no había hogares, ni SEREMI, ni SENAMA, ni querellas.
Había:
una madre de más de 80 años,
un hijo que vivía con ella en Santiago de Chile, a solo 12 kilómetros de su casa, casa muy bien comunicada, porque Ricarda, su madre, vivía en pleno Centro de Santiago, en Alameda con Avda Ricardo Cummings, a pasos del metro República, a un kilómetro del palacio de Gobierno, “La Moneda”.
Y el otro hijo vive (desde 1992) a 12.000 km distancia, en otro continente, con 6 hrs de diferencia, en la ciudad de Madrid, España,
Pero había un proceso silencioso, sombrío, repelente que tejía en su interior Sergio Leiva
que era su transformación en psicópata integrado.
Poco a poco, disimuladamente como actúa un psicópata, empieza la violencia:
económica: control de pensiones, cuentas, decisiones.
psicológica: humillaciones, desprecio, manipulación.
médica: negligencia, falta de controles, decisiones sin informar.
social: aislamiento progresivo, corte de redes, control de visitas.
Y mi madre empieza a perder poco a poco:
memoria,
autonomía,
espacio propio,
voz.
Pero aún no está recluida ni le suspenden su tratamiento para el
deterioro cognitivo.
Eso viene después, al inicio soterradamente, pero luego sus acciones son
sin vergüenza alguna, sin culpa ni remordimiento.
Por eso quiero contar, a modo de relato, lo más realista posible, con nombres y apellidos de los protagonistas, los inicios y todo el proceso de esta terrible historia dolorosa, de maltrato sistemático y sistémico de una mujer extraordinaria, valiente, trabajadora, cuidadora, creativa, inteligente, que la convirtió su hijo psicópata integrado (Sergio Leiva), junto a sus brazos ejecutores e instituciones y funcionarios miserables del ecosistema judicial, policial e institucional, en una mujer extremadamente vulnerable y con demencia tipo Alzheimer etapa 4, la más grave.
Por eso afirmo sin género de duda, que el maltrato no empezó de un
día para otro.
No fue un estallido repentino.
No fue un episodio aislado.
Fue un proceso lento, calculado, progresivo, por parte del
psicópata.
Un patrón que, visto en retrospectiva, revela con claridad los rasgos de
una personalidad psicopática integrada: fría,
instrumental, sin empatía, sin culpa, sin límites.
Entre 2007 y 2014 se gestó el núcleo del horror que vendría
después.
Fue el período donde Sergio Leiva Quinteros (nota1al pie de página)
—hijo mayor de Ricarda— comenzó a mostrar, sin disimulo, la estructura
psicológica que definiría todo lo que vendría:
desprecio por la vulnerabilidad, manipulación emocional, negligencia consciente, búsqueda de control y un progresivo vaciamiento de la dignidad de su madre.
Esta sub-página, por tanto, no es una acusación emocional.
Es un análisis bio-psico-social, crudo, realista, directo, sin paños
calientes.
Una lectura basada en una historia evolutiva real del psicópata.
Con registros de sus comportamientos por largos años a su lado.
Una reconstrucción precisa de hechos que configuran un patrón
psicopático indesmentible.
Nota1 al pie de página
Para conocer la historia evolutiva y los sucesos y experiencias de Sergio Leiva, desde que empezó a debutar con sus rasgos psicopáticos y el respaldo teórico que explica y fundamenta tal diagnóstico clínico, se puede revisar el peritaje realizado a Alejandro Leiva Quinteros, localizado en esta web, en la biblioteca, apartado peritajes, peritaje Alejandro Leiva.
En 2007, Ricarda tenía 80 años y comenzaba a mostrar los primeros
signos de deterioro cognitivo leve.
No era grave.
No era incapacitante.
Pero requería cuidado, atención, acompañamiento.
Sergio no ofreció nada de eso.
No acompañó.
No protegió.
No observó.
No actuó.
Y la ciencia lo delató, porque la indiferencia ante la vulnerabilidad es uno de los primeros indicadores clínicos de una personalidad psicopática integrada:
No es otra cosa que “La incapacidad de registrar el sufrimiento ajeno como algo relevante, pero sabiendo el daño que provoca.”
Mientras yo, desde España, tenía que organizar la medicación, las
citas y los cuidados, porque él (el psicópata integrado) se
desentendía.
Pero ojo, ese desentendimiento no era torpeza.
Era elección.
Pero una invitación a una boda el año 2007, desató la estructura psicopática
de Sergio Leiva. Por eso afirmamos:
“El viaje que reveló la estructura psicopática de Sergio Leiva”.
Ese año marca un punto de inflexión.
Sergio viaja a España para asistir a mi matrimonio, a la ciudad de
Madrid, con gastos completamente pagados.
Se le esperaba con su esposa…., pero llega al aeropuerto de Madrid,
sorprendentemente, con su amante de años, su amante de juventud y edad
adulta (como la "amante eterna" la actual reina Camilla
Parker Bowles), pero esta amante solo se llama Gloria Fuentes Tapia,
analfabeta funcional, sin titulación alguna, pero que alguna u otra
tarea sabría hacer.
Tras mi matrimonio, ceremonia civil, inmediatamente…
Abandona a su madre —una mujer mayor, con deterioro cognitivo— para irse
con esa amante de paseo turístico por España y Europa, ya que era la
primera vez que el psicópata visitaba Europa y, seguramente se dijo a sí
mismo, ….”esta es mi oportunidad de pasear por el mundo, disfrutar
con mi amante y volver a Chile sin que nadie se entere”.
Pero ese acto, ese comportamiento, esa actividad (in)humana
desplegada por el psicópata, no es solo irresponsabilidad.
Es un indicador clínico evidente de:
ausencia total de empatía,
incapacidad de anticipar daño, pero con capacidad cognitiva de preverlo
priorización absoluta del propio deseo,
desprecio por el vínculo familiar,
frialdad afectiva, deshonestidad,
hipocresía, utilización funcionalista de las personas
instrumentalización de la madre como carga prescindible.
Mientras él disfrutaba de su escapada, Ricarda quedaba sola, desorientada, vulnerable.
Ese abandono no fue un accidente.
Fue una decisión psicopática y perversa, abusando de su madre,
abusando de su hermano, utilizando a ambos para su propio beneficio, sin
pena ni remordimiento.
Colocar fotos de la fiesta con su amante encerrada en un círculo. Las tienes Chermy
4-P-ALQ1:hacer texto con foto de avatar futuro como prediciendo lo que pasrá
Perfectamente definido y proyectada la futura actuación del psicópata contra su madre
2.- Año 2008–2010: El abandono emocional y la instrumentalización quirúrgica.
En esos años, Sergio comenzó a tratar a su madre no como persona,
sino como carga.
Como objeto.
Como algo que estorbaba su vida. Apenas la visitaba en su casa de Avda
Ricardo Cummings 13, a pasos del metro estación República, Santiago de
Chile, teniendo su trabajo a menos de 6 estaciones de metro. Su madre
empezaba a ser un desecho para él, empezaba a quitarle de su tiempo
personal para su doble vida.
Pero hay que tener presente que la psicopatía integrada no siempre se
expresa en violencia física.
A menudo se expresa en algo más sutil y devastador:
Se expresa en la deshumanización progresiva del otro.
Ricarda necesitaba apoyo.
Él necesitaba distancia.
Y la creó, poco a poco y a sabiendas
4.- 2011 (segunda señal): El pasaje con escala en São Paulo
Sergio compra un pasaje de España Chile, con escala en uno de los aeropuertos más complejos de Sudamérica, a pesar de mis advertencias que comprara un viaje directo, pero para quedarse ilegítimamente con parte del dinero, (por decir lo menos), a pesar que lo pagábamos entre ambos, decide comprar un pasaje más barato y con escala de vuelta en Sao Pablo, sabiendo que su madre:
tenía deterioro cognitivo,
no hablaba portugués,
no podía orientarse sola,
necesitaba supervisión constante y tenia a la sazón 84 años
El resultado:
Ricarda se extravía en el aeropuerto.
Esto no es negligencia común.
Es negligencia a sabiendas.
Es exposición al riesgo.
Es un acto que revela desprecio por la seguridad de su propia
madre.
En psicología clínica, esto se denomina:
conducta de omisión dañina con conciencia del
riesgo.
5.- Año 2012: La pérdida de medicación y el retorno a una casa sin servicios
Durante otro viaje con destino a Madrid, Ricarda pierde un maletín
con toda su medicación.
Nuevamente, Sergio había comprado un pasaje con escala en Colombia para
ahorrar dinero y destinarlo a su bolsillo.
Nuevamente, la expuso a una situación que no podía manejar. Llegó a
Madrid sin su medicación para dormir, lo que significó comprarla de
forma urgente poque o si no, mi madre no podría siquiera dormir. Pero
eso no fue lo más triste y dramático
que hizo el psicópata, a sabiendas….
Al regresar a Chile, después de 4 meses de vivir conmigo, cuidada, respetada, querida, atendida, Ricarda encuentra su casa:
sin luz,
sin gas,
sin comida,
sin asistencia.
Esto no es olvido.
No es descuido.
Es abandono estructural.
Un psicópata integrado no necesita gritar ni golpear.
Le basta con no hacer.
Con no cuidar.
Con no estar.
Con no asumir responsabilidad.
Claro, este hijo modélico, dejó de pagar los servicios de gas y de luz y las compañías, obviamente, cortan el servicio impago. Pero a ese descuido a sabiendas, hay que agregarle otro que lo retrata como psicópata. Ni siquiera le tenía comida comprada a su propia madre, de 84 a la fecha, con necesidades de apoyo, cuidado diario y limpieza.
En otras palabras, este psicópata no preparó la llegada de su madre, después de estar 4 meses en España, sin importarle si tenía comida y si tenía activos los servicios mínimos de luz, gas y agua.
EL ENGAÑO DE LA FALSA COMPRAVENTA hay que introducir aqui esta acción psicopática, PORQUE SE PRODUJO EN 2013. NO me ha dado tiempo de colocarlo, si pudo lo hago o sino queda pendiente
6.-Año 2013: En el siguiente viaje a España, la pérdida de documentación vital
Otro viaje.
Otra escala para ahorrarse dinero e invertirlo en sus
necesidades.
Otra negligencia.
Otra pérdida de documentos esenciales. Pero el psicópata
preparó el resultado hábilmente, sin que nadie se diera cuenta.
Ricarda Quinteros perdió en el trasbordo en Colombia, (comprado pasaje a propósito), toda la documentación, pasaporte, visado, datos personales, porque el psicópata la envío con 3 bolsos de mano medianos y pequeños para entorpecer su movilidad y cuidado de su equipaje. Fue a propósito generarle esa complicación a su madre de 86 años, con deterioro cognitivo que necesitaba de cuidado y apoyo
Cada uno de estos hechos, aislado, podría parecer un error.
Pero juntos forman un patrón:
desinterés por la seguridad,
incapacidad de anticipar consecuencias,
ausencia de culpa,
repetición del daño,
falta de aprendizaje en apariencia, pero no, es falta de humanidad, de cariño
frialdad afectiva,
instrumentalización de la madre.
Este patrón es clínicamente consistente con un trastorno de personalidad psicopática integrada.
7.-Año 2014: La consolidación del control
Hacia 2014, Sergio ya había establecido tres dinámicas fundamentales:
Control económico
Control logístico
Control emocional
Y había eliminado tres pilares esenciales para la protección de Ricarda:
La presencia física de Alejandro Leiva
La autonomía de su madre
La supervisión externa
A partir de aquí, el maltrato se volvería más explícito, más grave, más sistemático.
Pero todo comenzó aquí:
en estos años donde la psicopatía integrada se manifestó en su forma más
peligrosa:
la negligencia consciente, la indiferencia afectiva y la
instrumentalización de una madre vulnerable.
Es la exposición fría, analítica y devastadora de un comportamiento que vulneró derechos humanos, civiles, penales, familiares y constitucionales.
En esta verdadera cronología del horror, ya se produce la primera reclusión en el Hogar “Holanda” de la comuna de Maipú: el encierro largo
8.-Año 2015: La consolidación del control, la reclusión y supresión de medicación esencial para su madre
En 2015, de vuelta mi madre de otro viaje de España, el psicópata da
el siguiente paso:
recluye a su madre en el Hogar “Holanda” de Maipú.
No es una decisión médica.
Es una decisión de control.
Durante siete años consecutivos:
mi madre vive encerrada,
sale solo 2–3 meses a España para pasar vacaciones conmigo,
pero vuelve siempre al mismo lugar,
vuelve siempre al mismo encierro.
En ese hogar:
se suspende la medicación para el Alzheimer,
no hay estimulación cognitiva,
no hay acompañamiento emocional,
no hay un proyecto de cuidado,
hay depósito, rutina, abandono.
Mi madre:
se apaga,
se desorienta,
se vuelve más dependiente,
pierde capacidades,
pierde derechos,
pierde mundo.
El maltrato institucional empieza aquí.
Silencioso.
Lento.
Persistente.
Por eso esa fecha no la olvidaré: el 15 de junio de 2015, Sergio Leiva acomete una acción todavía más incomprensible, grave, maligna y violenta, que atenta directamente contra su corporalidad, su cerebro, su salud mental, su dignidad y el derecho a la vida de su madre:
Decide de forma arbitraria y resuelve, contra toda prescripción de médicos neurólogos,
suspender indefinidamente la medicación (de reconocida eficacia a nivel mundial),
prescrita a su madre para el tratamiento de la demencia tipo Alzheimer que padece,
ya que consideraba que su costo era muy elevado (200 euros).
Dinero del que se apropia para su propio beneficio, ejerciendo no solo violencia corporal-orgánica-cerebral-psicológica,
sino también, violencia económica y apropiación indebida de dinero, en una persona vulnerable, mayor, con discapacidad psíquica y recluida fuera de su hogar habitual.
Considerando, además, que el querellado, goza de un nivel socioeconómico muy elevado.
Para agravar esta situación de maltrato y violencia habitual superlativa (psicológica, físico-corporal, y económica), durante ese periodo el señor Sergio Leiva decide no visitar ni tomar contacto con la víctima,
sumiéndola en un completo abandono familiar en el Hogar “Holanda” donde residía,
lo que aumenta de forma exponencial, su maltrato habitual, su depresión, y acelera aún más, el deterioro corporal, mental, emocional, de su propia madre,
y se pueden pedir registros de las visitas a ese Hogar, y se comprobará el abandono miserable a que sometió este psicópata a su propia madre,
teniendo prueba de ello, además, de registros telefónicos inapelables y verificables del deterioro de mi madre.
5-P-ALQ2:hacer texto con foto mía destacando su maldad
Este relato del avatar de Alejandro Leiva es predictivo de lo que sucederá con la consolidación de la psicopatía de Sergio, pero que en esa época era imposible pensar y pronosticar que un hijo pudiera llegar a maltratar con tal magnitud y perversidad a su madre, aun siendo psicópata integrado. Error total de previsión de la maldad.
9.-Año 2016: La precisión del maltrato, la sistemática de la maldad contra su madre
Ese año se despreocupó totalmente de la atención médica y psiquiátrica y del control y evolución de la misma, por la retirada de psicofármacos (sin decalaje) a la que fue sometida la víctima, por decisión del apoderado y a petición de la residencia.
Esta intervención se realiza, por el deterioro de la salud mental que la víctima estaba experimentando en el mes junio del año en curso, por el mal apoyo farmacológico que recibía y por el abandono y la falta de cariño y protección de su hijo Sergio
A tal punto es su desinterés y menosprecio por la vida de su madre, que el denunciado ni siquiera se enteró que el psiquiatra le quitó las benzodiacepinas en su 1º visita
a pesar de que, la víctima era dependiente a ellas por más de 40 años,
lo que refleja su escaso interés por la salud de su madre.
Su desprecio por la calidad de vida de su madre, con casi 90 años a cuesta, es tal, que ni siquiera contactó con ella durante la época inmediatamente siguiente a la suspensión del fármaco aludido,
lo que configura y confirma claramente, la hipótesis de abandono y omisión del deber de cuidado. Maltrato psicológico, corporal-cerebral, interaccional, comunicacional y económico ejercido por parte de Sergio Leiva,
No se percató que su madre desarrolló un herpes expansivo en toda la extensión de su extremidad inferior izquierda. Fue detectado por mí, cuando la fui a buscar a Chile para traérmela a España (en el mes de septiembre de ese año), por el alto grado de deterioro, abandono e inmunodepresión que estaba padeciendo mi madre.
Nunca supe, cuanto tiempo antes lo llevaba padeciendo. Hay fotos impresionantes del herpes, que atestiguan semejante falta de cuidado y desapego por parte del querellado.
Colocar fotos del herpes
Cuando regreso con ella a España, sencillamente no venía su ropa interior. Es un acto miserable y de un descuido invalorable, ya que como ella usa pañales por la pérdida del control de esfínteres, no le compraba siquiera, los respectivos calzones y sostenes.
Es de imaginar, el impacto que le causó a ella misma darse cuenta de que su hijo ni siquiera le compraba calzones.
mi madre retorna a España conmigo y retoma sus controles médicos con especialista neurólogo, quien le vuelve a restituir su medicación para el tratamiento Alzheimer.
Esta reintroducción de la medicación le produce, obviamente, una gran mejoría en su salud integral ya que se encuentra, además, en un ambiente social y afectivo que la estimula, apoya, le brinda afecto y comprensión, tanto así, que la depresión que acarreaba es rápidamente controlada, su vivacidad cognitiva aumenta de manera importante y recupera sus deseos de vivir, se siente más fuerte, segura y más lúcida.
10.-Año 2017: Fue el año del despliegue absoluto de la psicopatía de Sergio Leiva: la recluye definitivamente en el Hogar “Holanda”, arrienda su Dp para sus propios intereses y le suprime la medicación para su tratamiento del Alzheimer.
A pesar de generar todas las condiciones que permitan que Ricarda Quinteros pueda retornar a pasar los últimos momentos de su vida en su propia casa en Chile.
El psicópata se interpone, de forma autoritaria, arrendando el Dp de Cummings donde podría ir a vivir su madre.
Esta decisión intransigente y de menosprecio a su madre, la toma a pesar de los audios desgarradores que ella le pide que no lo haga y a pesar de los reiterados mails que le envié yo para que no arrendara el Dp. especialmente, cuando me entero que los inquilinos le avisaron por escrito, de desocuparlo por caducidad de contrato.
Es indigno, delictivo y ejerce total violencia económica contra ella, porque desobedece sus peticiones (con absoluto desprecio a sus deseos),
y le impide pasar sus últimos días de vida en su domicilio, con una asistente que la cuide y él la supervise. Por tal motivo, mi madre se ve obligada a regresar al “Hogar Holanda”, en contra de su voluntad.
COLOCAR LOS AUDIOS donde pide no alquilar su Dp. Los tienes y ya lo hablamos
Es necesario señalar, como indicativo de la violencia económica que ejerce contra su madre, que los réditos de aquella operación, arrendar su Dp,
tampoco inciden en mejores cuidados para mi madre, porque luego de llegar a Chile (abril de 2017), la recluyó en el mismo hogar desde el que yo la fui a retirar (en pésimas condiciones psico-físicas), el año 2016.
Los beneficios de esta operación, claramente, pasan a su beneficio personal, porque todos los ingresos de nuestra madre se depositan en la cuenta corriente del querellado y solo él, tiene el control de los ingresos de su madre y de sus gastos.
El 17 de abril del mismo año, nuevamente comete otro acto de extremada violencia familiar y con total menosprecio por el cuidado de su madre. Por segunda vez le retira para siempre el mejor medicamento (“axura”) para el tratamiento del Alzheimer,
sin tener justificación ni orden médica que justifique tal decisión.
Es preciso señalar que, de ahí para delante, nunca más le ha vuelto a dar esa medicación, a pesar de informes y recetas de facultativos chilenos y españoles que la debe tomar para toda la vida.
Sin embargo, su hostilidad en contra de Ricarda Quinteros no se detiene ahí. Da un paso tan maligno, insensible y violento como el anterior. Suspende de facto todo posible contacto de mi madre con cualquier persona, sea el hijo de España, otro familiar y/o amistad personal.
La aísla, la excluye absolutamente, de todo contacto interpersonal.
Desde el mes de abril que ella regresa a Chile, no me informa donde la recluyó, ni el nombre, ni la dirección postal, ni el teléfono del Hogar, a pesar de las múltiples veces que se lo solicité por mail.
A tal punto llega su falta de empatía, maltrato y violencia contra su madre, que recién me pude comunicar con mi madre (de 90 años), a los seis meses de su llegada a Chile, gracias a mis reclamaciones y quejas de su brutal decisión.
Se podrá comprender fácilmente, las repercusiones que tuvo en la víctima, esta decisión inhumana de su hijo Sergio Leiva, contra su madre, a nivel de su salud mental, empeorando su depresión, su inseguridad, su autoestima, su identidad personal, su dignidad y su minusvalía psíquica, por este comportamiento maligno. Esto es un delito que le debe llevar a la carcel
Y hasta la fecha de la celebración de la Audiencia Preliminar de la demanda por VIF (año 2022), el psicópata no señaló nunca, donde tuvo recluida a su madre. Lo tuvo que hacer en ese momento, porque se vio obligado a cumplir la petición judicial del Tribunal de VIF
Vamos a escuchar la opinión de 2 peritos, el neuropsicólogo y perito forense, doctor Gabriel Sepúlveda y al psiquiatra y neurólogo, también perito forense, el doctor Walter Avadaloff, que realizaron el peritaje a la señora Ricarda Quinteros.
6-P-psicologo1 + 7-P-neurologo1:hacer texto testimonio de peritos. Colocarlos uno al lado del otro
Estos especialistas son rotundos sobre los daños ocasionados a la víctima, por el comportamiento del psicópata integrado de Sergo Leiva Quinteros. Pero aún así, el fiscal Ormazabal trans-formado en García Ormazábal, ni siquiera revisó esos peritajes para conseguir el retorcido deseado sobreseimiento del psicópata, por inspiración o imperativo de sus rasgos narcisistas que no toleraron que le pusiera una reclamación a su fiscal regional por parasitismo y vaguería de no hacer nada de nada en la investigación por querella contra el psicópata.
11.-Año 2018: Reclusión total y ocultamiento de su madre
Desde el año 2018, por expresa indicación del psicópata, la residencia para adultos mayores (Hogar “Holanda”), en que se encontraba mi madre me indicaba (tanto auxiliares como el dueño del Hogar), en una decisión conjunta inverosímil y desquiciada, que no vivía en dicho lugar cuando yo llamaba,
de modo tal, que solo tuve contacto con ella cuando Sergio Leiva procuraba (a su antojo), las llamadas de voz y con él presente, ya que no permitía videollamadas, para que yo no pudiera constatar el estado físico de mi madre.
Tampoco el psicópata realizaba gestión alguna conducente a mantenerme informado, acerca del estado de salud de mi madre.
INSERTAR AUDIOS (3) CON ELHOGAR DE MAIPU NIEGAN MADRE VIVE ALLI
La comunicación durante todo ese año con mi madre se mantuvo distante y muy reducida a escasas llamadas de voz y por breve tiempo controlado autoritariamente por él.
Por otro lado, el apoderado seguía ejerciendo el control despiadado, impidiéndole a ella tener vínculos con terceros, no facilitando a familiares interesados en la salud de mi madre, su localización para que pudieran conocer su estado de salud o colaborar en sus cuidados.
12.-Año 2019: Impide rito de sepultar a su hermano no llevándola al sepelio
El año 2019, el querellado, incurre en el aberrante y violento comportamiento de no llevar a su madre al funeral de su hermano mayor en la ciudad de La Calera, asistiendo en solitario.
Esta actitud y conducta del querellado, negó a su madre un rito personal y familiar de despedida tan íntimo, humano y necesario como el velatorio y el correspondiente duelo,
por el fallecimiento de un ser querido, como era su hermano mayor.
Además de ello, niega al resto de la familia, los datos del hogar donde se encontraba residiendo nuestra madre, impidiéndole toda visita de familiares que querían visitarla y otorgarle compañía, cariño y contención emocional que en ese momento no tenía, causándole enorme daño psicológico y emocional como se comprenderá.
A estas alturas, pocas dudas pueden quedar, acerca de cómo ejerce el psicópata, la conducta de violencia habitual, contra su propia madre.
Y pocas dudas quedan de la posible hipotética, presunta, supuesta, sospechosa posible, prevaricación y corrupción del fiscal trans-formado García u Ormazabal en esa causa pestilente que llevó a efecto.
13.-Año 2020: Puedo visitar a mi madre
El año 2020 puedo viajar a Chile desde el día 23 de enero hasta el 09 de febrero, porque no podía más seguir tolerando el régimen de ostracismo, reclusión y violencia familiar al que la tenía sometida el psicópata a su madre.
Constaté el mal nivel de vida que tenía mi madre, sugiriéndole al apoderado varias acciones tendientes a mejorar la calidad de vida de ella, como un plan de comunicación, visita de familiares, etc, etc.
No obstante, todas esas propuestas que podrían beneficiar claramente la calidad de vida de su madre
todas fueron ignoradas por él, despreocupándose totalmente de su bienestar, cuidado, vulnerabilidad, y seguir ejerciendo violencia habitual tanto, económica, físico-corporal-cerebral, interaccional, como psicológica de forma habitual.
En el año en curso (2020), todas las veces que lo veía en su casa (mientras estaba en Chile visitando a mi madre), le solicitaba que le restituyera la medicación, pero fue absolutamente inútil y motivo de discusiones estériles.
Mantuvo su decisión inadmisible, violenta y maligna (hasta el día de hoy), de no volver a darle nunca más la medicación específica para el tratamiento de su demencia senil, con las graves consecuencias y daños directos, matándole neuronas al cerebro de su madre.
Porque a él, esta decisión, sí le reporta beneficios económicos.
En marzo de 2020 se desata en el mundo la pandemia de COVID-19. En consecuencia, de mayo a diciembre 2020, estuve en contacto telefónico sistemático con mi madre, exclusivamente porque el apoderado se vio obligado a vivir con ella en su casa de la playa y de las Condes, debido a que los hogares se vaciaron de residentes.
Por tanto, sale del Hogar “Holanda” por la pandemia: pero es una pausa forzada
Llega la pandemia.
El Hogar Holanda cierra temporalmente.
Mi madre sale de allí,
pero no porque el psicópata haya cambiado,
sino porque el contexto lo obliga.Es una pausa. No una liberación
Hay que destacar que, por estas circunstancias pandémicas,
todos los ingresos económicos (pensión y alquiler del Dp de Cummings), que recibió mi madre durante el año 2020, el psicópata se los quedó íntegramente para él, ya que no tuvo que pagar un céntimo al Hogar “Holanda”, porque mi madre no estaba ingresada allí.
Con estimaciones económicas conservadoras, ese año, Sergio Leiva se apropió indebidamente, de alrededor de 10 millones de pesos de su madre.
Con esos ingresos extras para su bolsillo, ni siquiera contrató una empleada para cuidar a su madre en su domicilio y que le ayudara en la limpieza y en preparar la comida para su madre.
En el mes de diciembre del año 2020, el psicópata retoma nuevamente las actividades de impedir y vulnerar los derechos de su madre, de comunicarse con su hijo de España.
persiste en todo este tiempo, su decisión de no realizar aportes al financiamiento de las necesidades de nuestra madre y de impedirme a mí, realizar aportes económicos para trasladar a la mama a un Hogar con mejores prestaciones que el Hogar “Holanda”. El administraba sus ingresos, tales como jubilación y arriendo de su departamento.
Su decisión de no dejar que yo aportara dinero, y que él tampoco lo hacía,
era para no tener que visibilizar y justificar como administra el dinero de nuestra madre,
además, de no querer que ésta sea trasladada a una residencia con mayores prestaciones para ella.
Esto evidencia y constituye claramente, un maltrato habitual psicológico, interaccional y económico persistente en el tiempo.
14.-Año 2021: 28 de febrero, nuevamente recluye a su madre por 3º vez sin informarme donde lo hace, sin justificación médica ni jurídica.
El 28 febrero del año 2021recluye a su madre en un hogar que desconozco y solo le pido que me autorice 5 minutos, 3 días de la semana (en un rango de horario determinado), un régimen comunicacional con mi madre, formal y seguro, considerando las diferencias horarias con España.
Esta petición humana, fue denegada por omisión de respuesta.
Esta aberrante y manifiesta hostilidad del psicópata de impedir que su madre, vulnerable, enferma, se comunique con su hijo de España,
unido a su desinterés absoluto en que ella tenga un menor deterioro cerebral dándole una medicación específica para su tratamiento del Alzheimer,
se visualiza en que ni siquiera me ha informado de los datos de ubicación de la residencia para adultos mayores en que se encuentra recluida y en que no le restituye la medicación desde el año 2017 hasta la fecha de hoy.
Esta vez, el daño se acelera:
Persiste, por tanto, la suspensión de la medicación para el Alzheimer desde año 2017,
se agrava el aislamiento,
se profundiza la negligencia,
se acelera el deterioro cognitivo, físico y emocional.
Es preciso hacer mención que el hecho que, durante todo este tiempo, Sergio Leiva le haya suprimido de manera antojadiza la medicación, acción de incalculable violencia familiar hacia su propia madre, la llevó a efecto porque asegura que “le resulta cara comprarla”.
Esa justificación, demuestra de manera permanente el descuido y maltrato biológico-corporal que el psicópata mantiene de forma habitual contra Ricarda Quinteros, al impedir que ella sea tratada farmacológicamente por su Alzheimer y tenga una mejor calidad de vida y menor afectación cerebral por la patología que padece.
Ciertamente, solo se puede comprender su comportamiento no solo por un capricho mezquino, por el interés de apropiarse de su dinero y por su calidad humana.
Si no también, se comprende por su interés manifiesto de matar sus neuronas, de destruir a su madre. Eso lo hace solo un psicópata integrado.
Esta vez, el daño se acelera:
persiste la suspensión de la medicación para el Alzheimer desde año 2017,
se agrava el aislamiento, yo no se dónde la recluyó
se profundiza la negligencia,
se acelera el deterioro cognitivo, físico y emocional.
en tales circunstancias de maltrato sostenido, presenté denuncia VIF.
Y actué así porque agoté todas las vías posibles de cambio del psicópata.
La jueza de Familia vio claramente maltrato habitual.
Deriva a Fiscalía, 9º juzgado de Garantía de Santiago
El Estado tiene la primera gran oportunidad de detener el horror.
No lo hace.
Mientras tanto, el Hogar Holanda entra en
quiebra.
Y el psicópata decide el siguiente movimiento.
15.-Desde mayo 2022, la recluye (sin yo saberlo) en “La Casa de los Abuelos”: por 4º vez sin informarme donde lo hace, sin justificación médica ni jurídica.
Mi madre es trasladada al Hogar “La Casa de los Abuelos”, en Macul.
Sin su consentimiento,
No es un rescate.
Es un cambio de jaula
En este nuevo hogar:
no revisan su historia,
no corrigen la supresión de medicación,
no evalúan el daño acumulado,
no construyen un plan de cuidado.
La reciben como se recibe un mueble.
Un cuerpo.
Una plaza más
Y el psicópata observando y planificando el siguiente acto psicopático
8-P-ppata3: hay que crear la narrativa, en base a texto de más abajo e invita a ver a médico
9-P-medico1: hay que hacer txt y que invite a ver a Erika para que cuente como lo hizo
10-P-Ericka2: hay que hacer text, que invite a que sigamos leyendo las barbaridades que se hicieron con Ricarda Quinteros
Es una verdadera Casa de los HORRORES, lugar donde no me dan información de la situación clínica de mi madre,
ni tampoco me dejan hablar con el médico, ni con enfermero, ni con el kinesiólogo que le asiste, por orden expresa de la Representante Legal del Hogar, Ericka Prat Barreda, tal como a mí me lo señaló por escrito.
Tampoco me informan del grave “accidente” (rotura de cadera con prótesis), que tuvo mi madre, recién ingresada en esa residencia.
Igualmente, a pesar de que el médico del Hogar “La Casa de los Abuelos”, le diagnosticó al ingreso, demencia senil tipo Alzheimer y a pesar de recibir de mi parte por mail (a través de la Representante Legal), informes de médicos chilenos y españoles que le prescriben esa medicación específica para el tratamiento del Alzheimer,
en este Hogar, no le suministran ni le exigen al psicópata, que le compre esa medicación para suministrársela.
Además, tanto la dirección del establecimiento, como los facultativos que le tratan, a pesar de mi señalamiento fehaciente de que ellos están cometiendo esa irregularidad competencial (especialmente el cuerpo médico de no suministrar una medicación obligatoria a un residente), no han informado dicha situación a ninguna autoridad competente.
De esta forma, mantienen y sostienen (directa e indirectamente), que la sra Ricarda Quinteros, siga padeciendo violencia económica, psicológica, corporal-orgánica-cerebral, por parte del psicópata Sergio Leiva y no informan a las autoridades competentes de tal violencia física-corporal-cerebral que padece.
Aquí se concentran los golpes más brutales:
prohibición desde el momento de entrada en “La Casa de los Abuelos”, que la víctima se comunique con su hijo que vive en España, padeciendo además….
fractura de cadera sin aviso inmediato,
fracturas vertebrales sin explicación coherente,
supresión de medicación mantenida,
aislamiento total: llamadas bloqueadas, visitas controladas,
negligencia médica: médico ausente, controles deficientes,
maltrato psicológico: gritos, infantilización, desprecio,
maltrato sanitario: pañales, higiene deficiente, inmovilidad,
suplantación de identidad: firma por ella, decisiones sin su voluntad,
irregularidades graves: medicamentos vencidos, alimentos vencidos, personal sin formación.
Yo:
denuncio,
escribo,
llamo,
reclamo,
documento,
insisto.
El Estado:
deriva,
se lava las manos,
se esconde.
11-P-Senama1: redactar narrativa en base al texto de más arriba o dejar la misma, no lo se
15.-Desde finales de 2022 en adelante: El Estado que no quiso ver: Familia, Fiscalía, PDI, SENAMA
Mientras mi madre se rompe por dentro y por fuera,
Yo golpeo todas las puertas.
Tribunales de Familia: derivan a Fiscalía, pero no protegen.
Fiscalía (Ormazábal): no investiga, no te toma declaración durante un año.
PDI: ignora testigos, fabrica un informe por omisión.
SENAMA (Claudia Asmad): responde una vez, luego desaparece.
SEREMI (niveles medios): se tiran la pelota con SENAMA.
Mi madre sigue:
sin medicación adecuada,
sin protección,
sin justicia.
16.-Desde mediados de 2023 — El mensaje a la ministra de salud: romper el cerco
Desesperado, hago algo que ningún ciudadano debería tener que
hacer:
buscar a una ministra de Salud en Instagram.
Le escribo 10 líneas.
Un resumen del horror.
Una mezcla de esperanza y desesperanza.
Y ella responde.
En tres días.
Deriva a su gabinete.
Ordena actuar.
El Director del SEREMI RM me llama.
Revisa mis documentos.
Envía una comisión investigadora.
Por primera vez, el Estado mira.
SEREMI: la constatación oficial del horror
La fiscalización del SEREMI concluye:
28 infracciones graves,
medicamentos vencidos,
alimentos vencidos,
falta de protocolos,
falta de higiene,
riesgo sanitario,
personal sin formación,
ausencia de médico,
negligencia estructural.
Es la prueba oficial de lo que yo llevaba años diciendo.
Pero llega tarde.
Mi madre ya está devastada.
Y aun así:
no clausuran el hogar,
no reubican a los residentes,
no protegen a tu madre.
12-P-Fiscal1: crear texto que le dio lo mismo las 28 irregularidades del Hogar, había delitos mayores que ese maltrato institucional que no hizo nada, como iba a perder el tiempo con esos delitos menores, un fiscal no está estas cosas menores, además, como soy narcisista, me tengo que preocupar de delitos más importantes, narcotráfico, homicidios
17.-finales 2023 e inicios de–2024 — La justicia penal: la impunidad como norma
La querella por maltrato habitual:
se admite tarde,
no genera medidas cautelares,
no protege a la víctima,
no controla al fiscal,
no exige diligencias.
Mi declaración:
se toma como “entrevista”,
no se registra correctamente,
el video desaparece.
La PDI:
no entrevista testigos,
no verifica fracturas,
no investiga supresión de medicación.
El fiscal:
no investiga,
no protege,
no actúa.
El tribunal:
no exige,
no controla,
no sanciona.
La justicia penal renuncia a hacer justicia.
18.-Iinicios de–2024— La resistencia: yo, mi madre y la memoria
Mientras todo esto ocurre,
Yo sigo:
escribiendo,
denunciando,
ordenando documentos,
construyendo memoria,
pidiendo peritajes,
germinando la idea de construir esta plataforma digital.
Mi madre:
sigue viva,
sigue siendo maltratada,
sigue siendo ignorada por el sistema,
sigue siendo el centro de tu lucha.
El Estado:
nunca pide perdón,
nunca reconoce,
nunca repara.
19.- Resumen — Lo que esta cronología muestra
Esta línea temporal no es solo una sucesión de fechas.
Es la radiografía de un país.
Muestra:
cómo un hijo psicópata se convierte en carcelero,
cómo una residencia geriátrica (“La Casa de los Abuelos”) se convierte en depósito,
cómo un sistema sanitario se vuelve negligente,
cómo un servicio de protección abandona,
cómo una policía manipula,
cómo una fiscalía prevarica,
cómo tribunales prevarican y miran hacia otro lado,
cómo un ministerio solo actúa cuando lo interpelan directamente,
cómo un hijo a 12.000 km sostiene solo, una guerra que no le correspondía librar así.
Y muestra algo más:
Que, pese a todo,
no pudieron destruir la verdad.
Porque está aquí.
Ordenada.
Fechada.
Nombrada.
Narrada.
13-P-ALQ3:crear texto sobre un resumen de arriba (con énfasis que la oculta y recluye por 4º vez) y con énfasis en la construcción de la plataforma y en que ahora les mostraremos como se hizo el psicópata integrado, su perfil psicológico
III.- EL PATRÓN: PERFIL PSICOLÓGICO DEL PSICÓPATA INTEGRADO
LA ESTRUCTURA MENTAL DETRÁS DEL MALTRATO
Para comprender la magnitud del daño sufrido por Ricarda Quinteros Rivas —y por Alejandro Leiva— es necesario comprender la estructura psicológica del hombre que estuvo en el centro de ese daño: Sergio Leiva Quinteros.
Este apartado no es un juicio moral.
Es un análisis clínico y judicial.
Una descripción basada en hechos.
Una lectura psicológica de un patrón de conducta que se repite, se
intensifica y se sostiene durante años.
La psicopatía integrada no es una caricatura.
No es un monstruo cinematográfico.
No es un asesino serial.
Es algo más sutil, más cotidiano y, por eso mismo, más
peligroso:
una personalidad que carece de empatía, culpa y responsabilidad,
pero que funciona socialmente con normalidad.
1. La psicopatía integrada: definición clínica
En psicología, un psicópata integrado es una persona que:
comprende las normas sociales,
sabe cómo comportarse en público,
puede mantener un trabajo,
puede relacionarse superficialmente,
puede parecer correcto, educado o incluso “normal”,
pero que carece de empatía emocional,
carece de culpa,
carece de remordimiento,
carece de responsabilidad afectiva,
y utiliza a los demás como instrumentos para sus propios fines.
No siente el dolor ajeno.
No registra el sufrimiento del otro.
No anticipa consecuencias emocionales.
No se conmueve.
No se detiene.
Su brújula moral está desconectada.
2. Rasgos centrales presentes en la conducta de Sergio Leiva Quinteros.
A lo largo de los hechos documentados entre 2007 y 2025, se observan rasgos consistentes con un patrón psicopático integrado:
a) Ausencia de empatía afectiva
No registra el sufrimiento de su madre.
No registra el sufrimiento de Alejandro.
No registra el impacto de sus decisiones.
Pero es plenamente consciente que hace daño con su comportamiento. Lo que pasa que le da lo mismo si hace o no hace daño, es más puede haber también en su personalidad un rasgo sádico que puede llegar a disfrutar incluso, con el daño que causa.
Ejemplos documentados:
abandono en aeropuertos,
viajes sin supervisión,
supresión de medicación esencial para tratar la demencia tipo Alzheimer de su madre,
aislamiento y reclusión prolongada,
ocultamiento del paradero de su madre,
indiferencia ante fracturas producidas por el Hogar “La Casa de los Abuelos”,
indiferencia ante deterioro cognitivo de su madre,
indiferencia ante la angustia de su hermano.
b) Manipulación instrumental
Utiliza a su madre como medio para obtener beneficios económicos, control emocional o comodidad y satisfacción personal.
Ejemplos:
apropiación de pensiones, joyas y relojes
viaje con su amante para satisfacer sus deseos usando a su madre de pantalla
apropiación del arrendamiento del Dp de su madre
arriendo del departamento sin consentimiento,
control absoluto de información médica,
decisiones unilaterales sobre su vida,
uso de hogares como “contenedores” para evitar responsabilidades.
c) Frialdad emocional
No muestra afecto genuino
No muestra preocupación.
No muestra culpa.
No muestra remordimiento.
Su conducta es constante:
no siente lo que debería sentir un hijo ante el sufrimiento de su madre.
d) Negligencia consciente
No es descuido.
No es torpeza.
Es omisión deliberada.
Ejemplos:
no entregar medicación,
reclusión y aislamiento de su madre reiteradamente y sin su consentimiento
no activar protocolos médicos,
no informar fracturas,
no permitir visitas,
no permitir comunicación,
no denunciar maltrato institucional,
no proteger a su madre ante riesgos evidentes.
e) Distorsión moral
Justifica lo injustificable.
Minimiza lo grave.
Niega lo evidente.
Racionaliza lo dañino.
Ejemplos:
justificar la fractura de cadera,
justificar la supresión de medicación,
justificar el aislamiento,
justificar la reclusión,
justificar la ocultación del paradero.
Denuncia a su hermano por Violencia Intrafamiliar, cuando es el principal maltratador
f) Control coercitivo
Controla:
el cuerpo de su madre,
su medicación,
su movilidad,
su comunicación,
su paradero,
su economía,
su entorno,
su acceso a cuidados,
mi acceso a ella.
Este control no es accidental.
Es estructural.
14-P-ALQ4: hacer el texto basado en peritaje a mi, considerando las paginas de 9 a 14
El avatar de Alejandro Leiva nos ha mostrado crudamente, las actuaciones psicopáticas de Sergio Leiva en su historial evolutivo que le sirvió de “preparación” psicopática para dañar y maltratar a su madre en épocas posteriores.
3. La psicopatía integrada y la ley: un choque inevitable
La conducta documentada vulnera múltiples marcos legales:
a) Derecho civil
vulneración de la voluntad de la madre,
administración negligente de bienes,
decisiones sin consentimiento,
ocultamiento de información relevante.
b) Derecho penal
omisión de cuidado,
exposición al riesgo,
abandono de persona vulnerable,
no proporciona ayuda económica para tratamiento de rehabilitación kinesiológica
apropiación económica,
obstaculización de comunicación familiar,
maltrato psicológico por más de una década
maltrato corporal-orgánico-cerebral
supresión de medicación esencial.
Reclusión por años sin permitir comunicación con hijo de España
c) Derecho de familia
vulneración del derecho a vínculo afectivo,
aislamiento injustificado,
decisiones unilaterales sin evaluación profesional.
d) Derecho constitucional
vulneración del derecho a la integridad física, psíquica de la víctima
vulneración del derecho a la salud,
vulneración del derecho a la dignidad,
vulneración del derecho a la comunicación.
e) Derecho internacional
Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores:
derecho a la vida,
derecho a la integridad,
derecho a cuidados de calidad,
derecho a la comunicación,
derecho a la protección reforzada.
La psicopatía integrada no exime responsabilidad.
La psicopatía integrada no justifica actos.
La psicopatía integrada no anula la ley.
Pero sí explica el patrón:
una persona sin empatía, sin culpa y sin límites, actuando sobre
una víctima extremadamente vulnerable, como lo hace Sergio Leiva
Quinteros contra su madre
15-P-fiscal2 de traje, preparar el texto de más arriba para hacer avatar, que a pesar de todo lo que hizo, claridez en los delitos, uso de todos medios para no sentenciar a psicópata, por la enemistad manifiesta a mi persona que lesiono su narcisismo y atacó a su parasitismo institucional.
Así actuó el fiscal trans-formado Ormazabal-García, saltándose todas las leyes que quiso evitar, para sobreseer el caso a pesar que la literatura jurídica y las leyes aconsejaban con las pruebas irrebatibles disponibles, sentenciar al psicópata.
4. La psicopatía integrada contra Alejandro Leiva Quinteros
Alejandro también fue objeto de este patrón.
Vamos a escuchar y ver a la perita psicóloga Patricia Briceño Neff, para que nos acerque directamente, a los daños y afectaciones que ha provocado el psicópata en la vida psíquica de Alejandro Leiva
16-P-Ps-Patricia1: hacer el texto basado en peritaje: pág 30
a) Aislamiento emocional
Le excluyó de decisiones.
Le ocultó información.
Le negó contacto.
Le mintió.
Le manipuló.
b) Violencia vicaria
El daño a su madre era también daño hacia Alejandro.
Y él lo sabía.
Y aun así lo perpetuó
Porque dañando a su madre, logra dañar a Alejandro: esa es su motivación, por eso es vicario
c) Hostilidad encubierta
No enfrentó directamente a Alejandro, pero….
Le desgastó.
Le silenció.
Le bloqueó.
Le invisibilizó.
d) Control narrativo
Intentó controlar la historia.
La versión.
La percepción.
La verdad.
5. Conclusión clínica
El patrón de conducta observado en Sergio Leiva Quinteros es consistente con:
ausencia de empatía,
ausencia de culpa,
instrumentalización de personas vulnerables,
negligencia consciente,
manipulación emocional,
control coercitivo,
frialdad afectiva,
distorsión moral,
repetición del daño,
indiferencia ante consecuencias,
vulneración sistemática de derechos.
Este perfil psicopatológico no solo explica el daño con
certeza.
lo hace más comprensible.
Y sobre todo, lo hace más visible.
Porque la psicopatía integrada no deja marcas físicas.
Deja marcas en la vida.
En la dignidad.
En la memoria.
En la historia.
Y esta web existe para que esas marcas no queden en silencio.
IV.-EL MALTRATO ECONÓMICO, EMOCIONAL Y COMUNICACIONAL
AISLAMIENTO, APROPIACIÓN, SUPRESIÓN MEDICACIÓN: LA ARQUITECTURA DEL DAÑO
El maltrato hacia Ricarda Quinteros Rivas no fue un accidente.
No fue un error.
No fue un descuido.
Fue un sistema.
Un sistema construido, sostenido y ejecutado por una personalidad que
reúne rasgos consistentes con la psicopatía integrada:
frialdad afectiva, ausencia de culpa, instrumentalización de personas
vulnerables y control coercitivo.
Este apartado expone la estructura del daño:
cómo se aisló a una mujer de 90 años,
cómo se apropiaron de sus bienes,
cómo se suprimió su medicación,
cómo se destruyó su comunicación,
cómo se vulneraron derechos civiles, penales, familiares,
constitucionales e internacionales.
1. El aislamiento: la herramienta central del control.
El aislamiento es la técnica más poderosa en cualquier dinámica de
abuso.
Permite controlar la narrativa, controlar la información, controlar la
percepción, controlar la víctima. Fue todo planificado por el psicópata
y aconsejado por su macabro abogado, prevaricador, Sebastian Guarda
Urrejola, que sabiendo el daño que sus actuaciones provocarían a la
víctima, aconsejaba igualmente a su cliente a persistir en sus delitos y
maltratos. Para considerar más adelante como grave delito del abogado y
ser investigado por ello.
En el caso de Ricarda, el aislamiento fue:
progresivo,
deliberado,
sistemático,
sostenido en el tiempo,
justificado con argumentos falsos,
ejecutado sin supervisión profesional,
y dirigido a cortar el vínculo con su hijo.
Aislamiento físico
Traslados sin aviso.
Cambios de hogar sin consentimiento.
Ocultamiento del paradero.
Restricción de visitas.
Impedimento de contacto presencial.
Aislamiento comunicacional
Bloqueo de llamadas.
Manipulación de videollamadas.
Interrupción deliberada de conversaciones.
Control del teléfono.
Control de horarios.
Control del acceso a dispositivos.
Aislamiento emocional
Descalificación del hijo.
Distorsión de la realidad.
Narrativas falsas para generar desconfianza.
Minimización del vínculo afectivo.
A tal punto llega su perversidad y maldad, que el año 2019, el psicópata integrado no llevó a la víctima al entierro del hermano mayor de su madre (Miguel Quinteros Rivas), en la ciudad de La Calera, para que no tuviera contactos con el resto de la familia de su madre, evitar dar explicaciones sobre el estado de salud de ella y maltratar a la víctima de forma emocional y psicológica de forma superlativa.
En psicología clínica, esto se denomina control
coercitivo.
Maltrato psicológico aberrante, traumatizar a la víctima, destruir su
voluntad y su dignidad
En derecho internacional, se denomina violencia estructural
contra persona mayor.
2. La apropiación económica: el vaciamiento patrimonial
El maltrato económico hacia una persona mayor es una de las formas más graves de abuso, porque destruye su autonomía, su seguridad y su dignidad.
En el caso de Ricarda, se observan patrones consistentes con:
administración unilateral de bienes,
apropiación de ingresos,
uso de pensiones sin rendición,
arriendo del departamento sin consentimiento,
decisiones económicas sin autorización,
ocultamiento de información financiera,
control absoluto de recursos.
Apropiación de pensiones
Ricarda tenía ingresos propios.
Esos ingresos fueron administrados sin transparencia, sin supervisión y
sin beneficio para ella. Consiguió, el psicópata integrado, que la
pensión de su madre se depositara en su cuenta corriente sin supervisión
ni control alguno y él impidió activamente, que Alejandro Leiva tuviera
acceso a esa cuenta bancaria para controlar de alguna manera, los
ingresos y gastos de su madre.
Arriendo del departamento
El departamento de Avda. Ricardo Cummings nº 13 —su hogar, su historia, su patrimonio— fue arrendado sin su consentimiento real, sin beneficio para ella y sin rendición de cuentas.
Control total de recursos
La víctima quedó sin acceso a:
su dinero,
sus decisiones,
sus bienes,
su autonomía económica.
En derecho civil, esto constituye administración negligente y
abusiva.
En derecho penal, puede constituir apropiación
indebida.
En derecho internacional, es violencia económica contra persona
mayor.
En psicología clínica es maltrato psicológico persistente, abuso de poder, destruir la identidad, la fuerza del yo, infantilizar y dominar y apoderarse de la consciencia del otro.
3. La supresión de medicación: negligencia consciente
La supresión de medicación en una persona mayor, extremadamente
vulnerable, con severas patologías psicorgánicas, de 90 años con
deterioro cognitivo no es un error.
Es un acto de riesgo extremo. Es directamente un maltrato
miserable.
Es matar sus neuronas de forma activa o pasiva, como se quiera percibir,
pero es matar el cerebro de su propia madre.
Es una vulneración directa del derecho a la salud, a la integridad
física y a la vida de su propia madre, derecho consagrado en la
constitución chilena y en el Código Penal
Hechos documentados
pérdida de medicación en viajes,
reclusión extrema, aislamiento total de familiares e hijo de España
falta de reposición oportuna,
ausencia de supervisión médica,
omisión de tratamientos esenciales,
negación del tratamiento esencial para demencia tipo Alzheimer
o impedimento activo, a sabiendas que su madre reciba su medicación esencial para tratar su demencia tipo Alzheimer,
impedimento que reciba su tratamiento de fracturas en cadera y vertebras T11 y T12
falta de control de patologías crónicas,
ausencia de seguimiento profesional.
La psicopatía integrada se manifiesta aquí en su forma más
peligrosa:
la indiferencia ante el daño físico real.
En derecho penal, esto puede constituir:
abandono de persona vulnerable,
exposición al riesgo,
omisión de socorro,
negligencia grave,
Maltrato psicológico habitual,
Provocar lesiones orgánico cerebrales activamente, a sabiendas, planificadamente
4. El maltrato emocional: la destrucción silenciosa
El maltrato emocional no deja moretones.
Deja algo peor:
la pérdida de identidad, de seguridad, de orientación, de dignidad.
En el caso de Ricarda, el maltrato emocional incluyó:
invalidación constante,
infantilización,
despersonalización,
silenciamiento,
decisiones sin consulta,
trato como objeto,
ausencia de afecto,
frialdad absoluta.
La psicopatía integrada se caracteriza por:
incapacidad de empatía,
incapacidad de conexión emocional,
incapacidad de cuidado afectivo,
incapacidad de registrar sufrimiento.
Ricarda fue tratada no como persona, sino como carga.
No como madre, sino como objeto.
No como ser humano, sino como responsabilidad que debía ser “contenida”
o “eliminada”.
5. El maltrato comunicacional: cortar el vínculo para controlar la historia:
El vínculo entre Alejandro y su madre era su ancla emocional.
Era su estabilidad.
Era su refugio.
Cortarlo fue un acto de violencia emocional y psicológica superlativa, perversa, criminal.
Técnicas perversas utilizadas, directamente, o a través de sus brazos ejecutores
interrupción de videollamadas,
manipulación de cámaras,
ocultamiento de la víctima,
control de horarios,
supervisión invasiva,
distorsión de la realidad (“tu hijo no te quiere”, “tu hijo no llama”),
creación de dependencia emocional hacia el cuidador abusivo.
En psicología, esto se denomina aislamiento afectivo
inducido, tortura psicológica.
En derecho internacional, es violación del derecho a la
comunicación y al vínculo familiar.
6. Conclusión: la arquitectura completa del daño
El maltrato hacia Ricarda no fue un hecho aislado.
Fue un sistema compuesto por:
aislamiento,
apropiación,
supresión de medicación,
control coercitivo,
negligencia consciente,
manipulación emocional,
violación de derechos,
destrucción del vínculo familiar,
vulneración de la dignidad humana.
Este sistema solo puede sostenerse desde una estructura psicológica caracterizada por:
ausencia de empatía,
ausencia de culpa,
frialdad afectiva,
instrumentalización de personas vulnerables,
distorsión moral,
repetición del daño,
indiferencia ante consecuencias,
necesidad de control.
La psicopatía integrada no es excusa.
No es explicación moral.
No es justificación.
Es la radiografía del mecanismo que permitió el
maltrato.
Y este apartado existe para que ese mecanismo quede expuesto, documentado y visible.
17-P-Asist social1: hacer texto
18-P-neuropsicologo: hacer trxt
19-P-psiquiatra: hacer txto
V.- SERGIO LEIVA QUINTEROS: EL PSICÓPATA INTEGRADO: IDEÓLOGO,
EJECUTOR Y BENEFICIARIO DEL MALTRATO HABITUAL
En toda historia de violencia estructural existe un origen, un
cerebro, un punto de inicio.
En el caso de Ricarda Quinteros Rivas, ese origen tiene nombre:
Sergio Leiva Quinteros, su hijo mayor.
No fue un cuidador negligente.
No fue un familiar desbordado.
No fue un hijo confundido.
Fue —según los peritajes, los hechos, los documentos, los videos, los
audios y la evidencia acumulada durante más de una década—
el ideólogo del maltrato habitual,
el que diseñó, permitió, sostuvo y se benefició del daño infligido a su
madre y a su hermano.
Este capítulo reconstruye su rol con precisión clínica, jurídica y narrativa.
1. El origen: un hijo sin vínculo afectivo, sin empatía y sin culpa
El peritaje psicológico forense (2025) a Alejandro Leiva es claro y contundente:
“El agresor presenta rasgos consistentes con psicopatía integrada: frialdad afectiva, ausencia de culpa, manipulación instrumental y conducta sostenida de maltrato habitual hacia su madre y hacia su hermano.”
El informe describe:
ausencia total de vínculo emocional,
incapacidad de cuidado,
indiferencia ante el sufrimiento,
instrumentalización de la madre,
manipulación del entorno,
mentira sistemática,
conducta antisocial encubierta,
deterioro progresivo del vínculo familiar,
y un patrón de violencia psicológica y económica desde 2012.
Este no es un diagnóstico improvisado:
está sustentado en entrevistas periciales,
pruebas proyectivas, historia vital,
conductas observadas y hechos
documentados. Y lo más importante, esta fundamentado en su
historia vital, en sus interacciones por años con Alejandro Leiva, en el
conocimiento de su vida familiar, en su accionar en la masonería, en el
no reconocimiento de su paternidad y en muchas más experiencias vitales
donde desplegó su psicopatía. El doctor en psicología, Alejandro Leiva,
ha desvelado ese historial en su propio peritaje y ha desarrollado el
marco conceptual, teórico y experiencial en que basa su diagnóstico
clínico sin género de duda.
Veamos y escuchemos al avatar Alejandro Leiva acerca de la construcción teórica que fundamenta el diagnóstico de psicópata integrado de Sergio Leiva
20-P-ALQ5: sobre modelo teórico de Belsky psicopatía
2. El ideólogo del maltrato: los brazos ejecutores en dos hogares
Sergio Leiva no maltrató solo.
Maltrató a través de otros.
En Hogar “Holanda” y en “La Casa de los Abuelos”, él fue:
el que ordenó,
el que autorizó,
el que avaló,
el que encubrió,
el que se benefició,
el que nunca denunció,
el que nunca protegió,
el que nunca reclamó,
el que nunca cuidó.
Los brazos ejecutores de los hogares fueron:
Carlos Lecanda, Hogar “Holanda”,
Erika Prat Barreda, Hogar “La Casa de los Abuelos”
Gisela Velasco,
Gracy,
Liset,
el médico Gerson Garcés Grandón.
Pero el diseño, la intención y la continuidad del maltrato fueron suyas.
El documento histórico de acusaciones lo muestra con claridad:
más de 45 actos directos y decenas de
omisiones que constituyen maltrato habitual, abandono,
negligencia y violencia económica.
3.- Vamos a enumerar aquí solo los maltratos a partir de 2022, por la gravedad de ellos
Y empezaremos con la prohibición de comunicación al recluir a su madre en Hogar de Macul “La Casa de los Abuelos”, el 8 de abril de 2022: el primer acto de violencia
El día del ingreso de Ricarda al hogar (8 de abril de 2022), Sergio ordena:
prohibir que su madre se comunique con su hijo menor.
Colocar foto de contrato donde impide que mi madre se pueda comunicar nonmigo
Qué más evidente y probatorio, que lo diga el alter ego de la psicópata dueña del Hogar “La Casa de los Abuelos”, Ericka Prat, analfabeta funcional, sin titulación alguna ni siquiera de universidad privada.
21-P-Erika2: usar el avatar de Ericka trasnformada en culebra cerda y hiena
Esto aparece:
en el contrato del hogar,
en el peritaje social, peritaje de neuropsicólogo, de neurólogo y de psicóloga
en la audiencia VIF,
en la querella contra él, pero que el fiscal trans-formado en Alex García no investigó
en la resolución de la jueza que posteriormente levanta esa prohibición.
Sergio mintió en sede judicial, afirmando que “no sabía” o que “no lo
pidió”.
La jueza detectó la contradicción.
Pero él siguió mintiendo.
Este acto es:
maltrato psicológico,
maltrato comunicacional,
abuso de poder,
violencia vicaria,
vulneración de derechos fundamentales.
4. La supresión de medicación: el maltrato orgánico-cerebral
Sergio sabía —por correos, mensajes, informes y peritajes— que su madre debía recibir:
Memantina,
vitaminas cerebrales,
tratamiento neurológico continuo,
kinesioterapia post fractura,
atención especializada por fracturas vertebrales.
Y, aun así:
no compró la medicación,
no autorizó su administración,
no entregó recetas al CESFAM, ni informó que su madre padecía Demencia
no compró bonos FONASA,
no denunció al hogar,
no exigió tratamiento,
no protegió a su madre.
Esto constituye:
maltrato habitual,
daño neurológico inducido,
abandono de persona vulnerable,
violencia económica,
violencia sanitaria,
responsabilidad penal.
5. La fractura de cadera y las fracturas vertebrales de su madre: indiferencia absoluta
Cuando Ricarda sufrió:
fractura de cadera (a los 7 días de ingreso),
fracturas vertebrales T11 y T12,
Sergio:
no reclamó,
no denunció,
no exigió investigación,
no pidió atención especializada,
aceptó la versión falsa de Erika, la dueña analfabeta funcional del Hogar “La Casa de los Abuelos”
culpó a la víctima (“es desobediente”),
justificó el maltrato (“ya no caminaba bien”),
ocultó la verdad ante instituciones.
Esto es maltrato habitual por omisión consciente.
6. El falso testimonio ante el fiscal revertido o trans-formado Alex Ormazábal García
En su declaración judicial, bajo juramento de decir la verdad, Sergio:
mintió sobre la comunicación y su obstaculización,
mintió sobre la medicación,
mintió sobre las fracturas provocadas a su madre,
mintió sobre la atención médica,
mintió sobre el hogar,
mintió sobre la apropiación indebida del dinero de su madre,
mintió sobre no llevar a su madre al entierro de un hermano de su propia madre
mintió sobre su hermano,
mintió desde cuando no vive en Chile Alejandro, sus profesiones, sobre lo que hace
mintió sobre la situación sanitaria de su madre,
mintió sobre la fecha de la muerte de su padre,
mintió sobre el dinero que utiliza de su madre,
mintió sobre las veces que visita a su madre,
mintió sobre su apoyo a la directora en la ejecución de los maltratos a su madre
mintió sobre las 4 desapariciones que le ha provocado a la víctima, a sabiendas
y otro largo etc etc de las mentiras que dijo en sede judicial.
El documento PDF que se entregó al fiscal revertido—desmontando las mentiras del psicópata integrado— y señalando su falso testimonio demuestra:
contradicciones,
falsedades,
omisiones,
distorsiones,
manipulación,
encubrimiento por parte de Sergio Leiva
Pero el fiscal trans formado Ormazábal en García no
investigó,
no quiso investigar,
y con esa argucia procesal, de omisión, inacción y con la “complicidad”
de la abogada que tuvo Alejandro Leiva en ese entonces, que no se
querelló contra el psicópata por falso testimonio el fiscal pudo,
felizmente, como era su ansia, sobreseer la causa del psicópata.
Vamos a escuchar y ver que dice al alter ego del fiscal Ormazabal sobre la declaración falsa del psicópata y del documento que recibió de parte de Alejandro Leiva, donde se desmentían el 90% de las falsedades señaladas por el psicópata. Y seguidamente escucharemos la versión del psicópata acerca de su falsa declaración. Una alegoría a la mentira, a la distorsión del relato, un premio al falso testimonio, una indecencia de trabajo por el fiscal re-vertido, trans-formado.
22-P-fiscal2 + 23P-ppata4: hay que unir estos 2 videos en la misma secuencia y uno le da las gracias al otro recíprocamente. Aquí hay que hacer 2 videos y unirlos. El del fiscal basado en declaración psicópata y el del ppsta, basado en su declaración, pero afirmando que sabiua que todo ews falso, pero confía en Ormazabal sobreseerá la causa.
7. Las desapariciones: cuatro episodios de reclusión clandestina
Sergio desapareció a su madre cuatro veces.
La penúltima: 20 de agosto de 2024 hasta el 15 de enero de
2026
La última, desde el 15 de enero 2026 hasta el día de hoy.
En cada desaparición:
ocultó el paradero,
impidió comunicación,
negó información sanitaria,
mintió a instituciones, a jueces y fiscales
vulneró derechos fundamentales,
generó daño emocional severo,
incrementó el deterioro cognitivo,
profundizó la violencia vicaria.
Esto es:
desaparición forzada de persona mayor,
secuestro civil,
maltrato habitual,
violencia psicológica extrema.
8.- La violencia económica: apropiación y despojo
El fichero Excel lo detalla:
apropiación de más de 100.000 euros,
control absoluto de pensiones,
ocultamiento de ingresos,
no rendición de cuentas,
uso de recursos sin beneficio para la víctima,
decisiones económicas unilaterales,
arriendo del departamento de su madre sin consentimiento,
ocultamiento de información financiera
que tiene control y poder absoluto sobre los ingresos de dinero de su madre.
Esto constituye:
violencia económica,
abuso patrimonial,
administración negligente,
apropiación indebida,
responsabilidad civil y penal.
9. La violencia psicológica y comunicacional
Sergio ejerció contra su madre y, vicariamente contra Alejandro Leiva:
humillación,
indiferencia,
silencio castigador,
descalificación,
maltrato psicológico, corporal-orgánico-cerebral
manipulación,
mentira sistemática,
aislamiento emocional,
destrucción del vínculo madre–hijo.
El peritaje psicológico lo describe como:
“un agresor con rasgos psicopáticos integrados, capaz de destruir el vínculo de apego y generar daño emocional severo y sostenido.”
10. La violencia vicaria: el daño infligido al hijo menor
El peritaje psicológico forense (2025) concluye:
daño emocional severo,
trauma vicario permanente,
estrés postraumático intenso,
afectación multidimensional de la calidad de vida,
revictimización prolongada,
impacto en salud mental,
afectación del proyecto vital.
El agresor no solo maltrató a su madre.
Maltrató a través de ella,
Utilizó a su madre para castigar a Alejandro Leiva.
11. El patrón psicológico: psicopatía integrada
El análisis clínico muestra:
Frialdad afectiva
Incapacidad total de empatía.
Manipulación instrumental
Uso de personas como objetos.
Mentira patológica
Falsedad sistemática ante tribunales, peritos e instituciones.
Violencia por omisión
Dejar que otros ejecuten el daño.
Control coercitivo
Aislamiento, ocultamiento, desaparición.
Narcisismo destructivo
Necesidad de poder, dominio y castigo.
24-P-ALQ6 hablar sobre el punto 7 al 11
Este apartado deja claro que el maltrato a Ricarda Quinteros Rivas
no fue un accidente.
Fue un proyecto.
Y Sergio Leiva Quinteros fue su principal, esencial, fundamental,
imprescindible arquitecto.
12. El patrón jurídico: delitos y responsabilidades
Sergio incurre en:
maltrato habitual,
abandono de persona vulnerable,
violencia económica,
violencia psicológica,
violencia vicaria,
falsedad ante autoridad,
obstrucción de la justicia,
omisión de denuncia,
desaparición forzada,
apropiación indebida,
vulneración de derechos fundamentales.
13. Conclusión: el origen del daño
Sergio Leiva Quinteros no fue un espectador.
Fue el origen,
el ideólogo,
el beneficiario,
el que permitió,
el que estimuló indirectamente
el que sostuvo,
el que encubrió,
el que desapareció,
el que mintió,
el que destruyó.
Sin él:
no habría habido supresión de medicación,
no habría habido fractura sin denuncia,
no habría habido aislamiento,
no habría habido desapariciones,
no habría habido maltrato institucional,
no habría habido violencia vicaria,
no habría habido deterioro acelerado,
no habría habido daño multidimensional.
Vamos a ir finalizando este apartado del psicópata integrado, con un resumen del alter ego del fiscal acerca de los maltratos ejecutados hacia Ricarda Quinteros. Es un resumen muy preciso que hace esta identidad digital, sobre la crueldad y la eficacia del psicópata en lograr los maltratos planificados contra su propia madre.
25-P-fiscal6: hablar sobre el punto 12 y 13, que son muy graves y que a pesar de todo, él no hizo nada
Sobre este avatar, no lo encuentro: LA VERDAD CIENTÍFICA, la ciencia como testigo del horror: anatomía del daño físico, cognitivo, emocional, social e institucional de la víctima, Ricarda Quinteros. Donde está ese texto, no lo encuentro.
No tengo este avatar hecho, solo tengo el texto
Los maltratadores pueden mentir.
Los hogares pueden ocultar.
Los fiscales pueden omitir.
Los jueces pueden mirar hacia otro lado.
Los abogados pueden manipular.
Las instituciones pueden encubrir.
Pero hay algo que no se puede manipular:
la evidencia científica y la confesión de un alter
ego.
Los peritajes —psicológicos, neurológicos, sociales, funcionales,
administrativos— son el espejo frío donde se refleja la verdad
desnuda.
Y esa verdad es devastadora.
Este video expone, de forma resumida, cómo la ciencia confirma lo que yo viví, lo que mi madre sufrió y lo que el ecosistema corrupto permitió.
26-P-ppata5: crear video sobre resumen de los 3peritajes a Ricarda
1. El Peritaje Neurológico: El Cerebro De Una Víctima De Maltrato Prolongado
El deterioro cognitivo de mi madre no fue “natural”, ni “esperable”, ni “propio de la edad”.
Los peritajes neurológicos muestran:
1.1. Alzheimer acelerado por supresión de medicación
La suspensión de:
Donepezilo,
Memantina,
Rivastigmina,
y otros fármacos esenciales,
durante años en el Hogar Holanda y luego en La Casa de los Abuelos, produjo:
aceleración del deterioro,
pérdida de funciones ejecutivas,
pérdida de memoria episódica,
pérdida de orientación,
pérdida de lenguaje,
pérdida de autonomía.
Esto no es envejecimiento.
Es daño inducido.
1.2. Consecuencias neurológicas del aislamiento
El aislamiento prolongado produce:
atrofia cortical acelerada,
desregulación emocional,
pérdida de plasticidad neuronal,
deterioro funcional irreversible.
Mi madre vivió y vive años sin estimulación cognitiva, sin interacción humana significativa, sin actividades, sin afecto, porque el psicópata lo ha decidió, lo ha querido y lo ha hecho
1.3. Impacto neurológico de las fracturas no tratadas adecuadamente
El dolor crónico no tratado:
altera la neuroquímica,
aumenta cortisol,
acelera neurodegeneración,
produce delirium,
agrava deterioro cognitivo.
Las fracturas de cadera y vértebras, ocultadas o minimizadas, fueron un golpe neurológico devastador.
2. El Peritaje Psicológico De Mi Madre: La Víctima Invisible
Los informes psicológicos muestran:
2.1. Síndrome de indefensión aprendida
Tras años de:
encierro,
control,
infantilización,
negligencia,
aislamiento,
mi madre desarrolló un estado psicológico donde:
no pide ayuda,
no protesta,
no se defiende,
no reclama derechos.
Esto no es “tranquilidad”.
Es sumisión inducida por maltrato.
2.2. Ansiedad crónica y angustia silenciosa
Los peritajes describen:
angustia basal,
miedo difuso,
sobresaltos,
llanto sin causa aparente,
retraimiento,
hipervigilancia.
2.3. Depresión profunda no tratada
Sin medicación, sin terapia, sin afecto, sin contacto familiar, mi madre cayó en:
apatía,
desinterés,
pérdida de iniciativa,
retraimiento emocional.
3. El Peritaje Social: La Vida Reducida a un Depósito Humano
Los informes sociales describen:
3.1. Aislamiento absoluto
Mi madre vivió:
sin visitas,
sin llamadas,
sin contacto familiar,
sin actividades,
sin interacción significativa.
3.2. Dependencia total sin cuidados adecuados
Los hogares “Holanda” y La Casa de los Abuelos” no ofrecieron:
estimulación,
acompañamiento,
supervisión,
protocolos,
cuidados básicos
solo ofrecían maltrato habitual y enchufe a la televisión.
3.3. Vulneración de derechos fundamentales
Los peritajes sociales concluyen:
vulneración del derecho a la dignidad,
vulneración del derecho a la salud,
vulneración del derecho a la comunicación,
vulneración del derecho a la integridad.
4. El Peritaje Funcional (Compin): La Prueba Administrativa Del Daño
El COMPIN certifica:
dependencia severa,
deterioro funcional extremo,
incapacidad para actividades básicas,
necesidad de cuidados permanentes.
Pero también evidencia:
falta de seguimiento,
falta de controles,
Vamos a terminar este apartado del psicópata, con lo que nos afirma el neuropsicólogo Gabriel Sepúlveda que entrevistó a Sergio Leiva en el contexto del peritaje a la víctimaRicarda Quinteros.
27-P-gabriel2 -sobre entrevista a psicópata, falta escribirlo según peritaje a psicópata
VI:- EL HIJO QUE LUCHA DESDE ESPAÑA, EL DAÑO VICARIO:
CUANDO EL MALTRATO A UNA MADRE DESTRUYE TAMBIÉN LA VIDA DE UN HIJO
Hay víctimas directas.
Y hay víctimas que no aparecen en los informes, que no figuran en los
expedientes, que no reciben protección, que no tienen curador, que no
tienen abogado, que no tienen juez que las escuche.
Esas víctimas son los hijos que luchan por salvar a sus padres.
Los hijos que cargan con el dolor ajeno.
Los hijos que sostienen la vida de otro mientras la suya se
desmorona.
Este apartado es mi historia.
Mi verdad.
Mi herida.
Mi resistencia.
Mi humanidad.
1. El Hijo que Ve y padece el Horror desde 12.000 Km
La distancia no me protegió.
Me destruyó.
Mientras mi madre era y es:
recluida,
aislada,
maltratada,
manipulada,
fracturada,
abandonada,
despojada de medicación,
despojada de dignidad,
yo estaba y estoy:
trabajando,
viviendo,
intentando sostener la vida de mi madre,
intentando dormir,
intentando no enloquecer,
intentando entender cómo protegerla desde otro continente.
La distancia se convirtió en:
tortura,
impotencia,
angustia,
culpa inducida,
ansiedad crónica,
hipervigilancia,
desgaste emocional.
Mi vida se dividió en dos:
España: trabajo, obligaciones, rutina.
Chile: horror, negligencia, maltrato, urgencias, denuncias.
Vivo en dos países al mismo tiempo.
Pero mi corazón esta en uno solo.
2. El Trauma Vicario: La Ciencia Explica Mi Dolor
El peritaje psicológico lo deja claro:
Yo soy víctima del maltrato institucional hacia mi madre.
No es metáfora.
No es exageración.
No es interpretación emocional.
Es diagnóstico clínico.
2.1. Estrés postraumático complejo
Síntomas:
insomnio,
rumiación,
hipervigilancia,
ansiedad anticipatoria,
pensamientos intrusivos,
agotamiento emocional,
irritabilidad,
rabia, frustración incontrolada
dificultad para concentrarme.
2.2. Trauma vicario
El trauma vicario ocurre cuando:
veo sufrir a un ser querido,
no puedo intervenir,
las instituciones me cierran puertas,
la justicia me ignora,
la burocracia me aplasta,
la negligencia se repite,
el daño continúa.
Mi cerebro vive el maltrato como si me estuviera ocurriendo a mi.
2.3. Revictimización institucional
El peritaje lo dice con precisión:
“El daño psicológico del evaluado no proviene solo del maltrato hacia su madre, sino de la respuesta negligente, tardía y omisiva de las instituciones del Estado.”
Cada correo ignorado,
cada llamada no respondida,
cada escrito no leído,
cada audiencia suspendida,
cada mentira del psicópata,
cada manipulación miserable y falsa de su abogado,
cada omisión de Fiscalía,
cada informe falso de PDI,
cada silencio de SENAMA, cada complicidad con el Hogar “La Casa de los
Abuelos”
cada demora de SEREMI,
cada resolución fría de un tribunal…
Todo eso me dañó y me sigue dañando.
3. La Guerra Judicial desde España
Yo no tenía abogados.
No tenía redes.
No tenía apoyo institucional.
No tenías protección.
Tenía:
formación interdisciplinar de tercer ciclo, masters y doctorados,
disciplina, perseverancia,
capacidad de análisis, de síntesis, de observar holísticamente la realidad
amor por mi madre,
sentido de justicia,
resistencia emocional,
ahorros de mi estadía en España.
Y con eso enfrenté:
al psicópata,
a su abogado manipulador,
a hogares negligentes,
a médicos indiferentes,
a funcionarios incompetentes,
a fiscales omisivos,
a policías negligentes,
a jueces deshumanizados, parásitos del sistema
curadores ad litem y consejeros técnicos verdaderos subnormales del derecho
a burócratas que no querían ver.
Mi vida se convirtió en:
escribir,
denunciar,
reclamar,
enviar documentos,
ordenar pruebas,
construir cronologías,
pedir peritajes,
buscar ayuda,
insistir,
insistir,
insistir.
Mientras tanto:
trabajaba,
pagaba cuentas,
me sostenía como podía,
intentaba dormir,
intentaba no quebrarme.
4. El Impacto en mi Vida Personal
El daño vicario no es abstracto.
Es concreto.
4.1. Impacto físico
insomnio,
tensión muscular,
agotamiento,
pérdida de energía,
somatizaciones.
4.2. Impacto emocional
tristeza profunda,
rabia contenida,
frustración,
impotencia,
miedo por mi madre,
miedo por ti mismo.
4.3. Impacto social
aislamiento,
pérdida de espacios personales,
reducción de vida social,
dificultad para desconectar.
4.4. Impacto laboral
distracción,
agotamiento,
pérdida de rendimiento,
dificultad para concentrarme.
5. El Hijo que se convirtió en Investigador, Abogado, Perito y Defensor
Yo he realizado el trabajo que:
Fiscalía no hizo,
PDI no hizo,
SENAMA no hizo,
SEREMI no hizo, COMPIN no hizo
los hogares no hicieron,
los jueces no hicieron,
los curadores no hicieron,
los abogados no hicieron.
Yo:
recopilé pruebas,
ordené documentos,
construí cronologías,
analicé informes,
detecté contradicciones,
descubrí mentiras,
denuncié negligencias,
presioné instituciones,
escribí a ministros,
activé fiscalizaciones,
expusiste el horror.
Yo hice el trabajo del Estado.
Y lo hice solo.
6. El Hijo Que No Se Rinde
Este apartado no es solo sobre mi dolor.
Es sobre mi fuerza.
Porque, pese a:
la distancia,
la negligencia,
la mentira,
la manipulación,
la impunidad,
la burocracia,
la injusticia,
Yo no me rendí.
Seguí.
Insistí.
Resistí.
Protegí.
Me Documenté.
Denuncié.
Escribí.
Luché.
Mi madre no estuvo ni está sola.
Nunca.
aunque estuviera a 12.000 km.
7. Conclusión: Testigo, Víctima y Guerrero
Este capítulo demuestra que:
yo soy víctima,
yo soy testigo,
yo soy denunciante,
yo soy investigador,
yo soy defensor,
yo soy hijo.
Y que mi historia no es secundaria.
Es central.
Porque el maltrato a una madre destruye también la vida de un
hijo.
Y mi vida ha sido golpeada por cada omisión, cada mentira, cada
negligencia, cada silencio.
Pero también demuestra algo más:
Que el amor de un hijo es más fuerte que todo el ecosis tema corrupto.
28-P-ALQ8 -cierre de la página con avatar guerrero: pág 50